Una frontera es un espacio e idea de oposición entre dos mundos, dos culturas, y donde los métodos de control por parte del estado no llegan o si llegan están muy desdibujados. La manera en la cual una sociedad representada por sus gobernanates, ejerce su soberanía sobre un territorio determinado, sufre en los límites rayanos de una transformación o mutación. Por tanto, la cultura rayana tiene unas características propias de transición, donde palabras de un lado y otro conectan, y crean una nueva terminología sobre el espacio. Se aprovechan las ventajas fiscales del otro lado para la compra de determinados productos, que por las tarifas fiscales ofrecen precios más ventajosos. De un lado y otro de la frontera, las tradiciones, las edificaciones, los mitos se repiten o son muy parecidos. Por tanto, aunque el idioma cambie, porque se trata de un concepto asociado al papel del Estado sobre el territorio, es muy común que exista conocimiento mutuo.
Las fronteras han roto familias, cambiado tradiciones y formas de vida, pero una frontera siempre representa nerviosismo y misterio, ¿pasaremos sin problema?, ¿los pasaportes estarán en regla? ¿ Nos cachearán? ¿ Tendremos que sobornar a los polícias?... Frontera...